lunes, noviembre 30, 2009

HONDURAS DIVIDE LA CUMBRE DE ESTORIL

(EL PAIS - ESPAÑA).- Patricia Rodas, la canciller del depuesto presidente Manuel Zelaya, ha anunciado hoy que hay acuerdo entre los países iberoamericanos reunidos en Estoril para crear una "plataforma de diálogo" con el objetivo de recuperar el orden constitucional en Honduras. A pesar de que Rodas negó cualquier legitimidad a las elecciones del pasado domingo admitió que ese diálogo se llevará a cabo con el vencedor de las mismas, Porfirio Lobo. La representante de Zelaya ha añadido que el comunicado final de la XIX Cumbre Iberoamericana de Estoril reiterará la condena del golpe de Estado del 28 de junio y la inexcusable restitución de Zelaya a la presidencia, pero propondrá un acuerdo con el ganador de los comicios. Rodas no ha querido pronunciarse sobre la posibilidad de repetir esas elecciones, al asegurar que eso será objeto del diálogo que será respaldado por la comunidad iberoamericana. Según la canciller, el documento final soslayaría la legitimidad o no de las elecciones que divide a los mandatarios latinoamericanos, y se limitará a tomar notas de los distintos informes recibidos al respecto.

La división sobre Honduras ha sido el tema principal que ha dominado las discusiones de la cumbre de países latinoamericanos más España y Portugal en la localidad portuguesa de Estoril.

Esta mañana en un desayuno que el Rey y el presidente del Gobierno han mantenido con los mandatarios centroamericanos asistentes a la Cumbre Iberoamericana que comenzó ayer, Zapatero ha soslayado el reconocimiento de los resultados de las elecciones del domingo y ha hecho un llamamiento a los hondureños para que lleguen a "un gran acuerdo nacional" que cuente con el "consenso centroamericano, latinoamericano y europeo".

España, que hasta ahora se había alineado con el frente de la firmeza, encabezado por Brasil y los países del ALBA, ha comenzado a despegarse del mismo y ha adoptado una posición conciliadora hacia quienes, como Perú, Colombia, Costa Rica o Panamá, reconocen el triunfo de Porfirio Lobo.

El secretario de Estado para Iberoamérica, Juan Pablo de la Iglesia, dijo que la participación había sido "similar" a la de anteriores comicios y fuentes gubernamentales añadieron que "la situación tiene ahora otros protagonistas [en alusión a Lobo] que deben trabajar por la recuperación de la institucionalidad democrática". El Gobierno no se ha pronunciado sobre el reconocimiento del nuevo presidente y está a la espera de acontecimientos; como la reunión el 2 de diciembre del Parlamento hondureño, que debe decidir si restituye a Zelaya en unas condiciones que éste rechaza.

El ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación de España, Miguel Ángel Moratinos, ha dicho: "España no reconoce estas elecciones pero tampoco las ignora. Tenemos nuestros observadores políticos y queremos una declaración consensuada. Abogamos por una plataforma de diálogo para la reconciliación nacional en la que habría nuevos actores y diálogo con el presidente Zelaya. La posición de la UE es una posición única".