domingo, enero 14, 2007

La adopción por parejas o individuos homosexuales

Escrito por:
Carlos Senmache San Bartolomé
Abogado - Vicepresidente de la Comisión Consultiva de Derechos Humanos
del Colegio de Abogados de Lima
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No resulta fácil y por el contrario es sumamente complejo y difícil captar la realidad, entenderla y posteriormente explicarla a otros. Cada grupo social que se encuentre unido entre si en base a las mismas creencias filosóficas, económicas, políticas o religiosas tenderá a comprender el mundo precisamente desde las perspectivas de su entendimiento ya preestablecido, esto es desde su propia Cultura.
Cuando hablamos de personas homosexuales en el Perú, el promedio de los ciudadanos las rechaza por ser supuestamente "inmorales", visto desde una relativa escala de valores, la misma que tiene una raíz religiosa cristiana, apostólica y romana.
Si esto es así, estaríamos rechazando a priori cualquier argumento que vaya contra estas creencias aún cuando los argumentos que se esgriman estén debidamente argumentados y probados.
Mientras tanto, la realidad avanza a pasos gigantescos a despecho de lo que creemos correcto y moral. Los hechos verídicos, concretos, objetivos, están allí, frente nuestro, y nos golpean con tanta contundencia que tenemos que admitir, primero, su existencia y luego asimilarla como parte de nuestra realidad en la medida que convivimos con ella.
Si queremos expresar nuestra opinión con respecto a la adopción de menores por parte de parejas homosexuales, nos tenemos que despojar de los prejuicios y tratar de abordar el tema del modo más objetivo posible y tratando de sintonizarlo con la realidad que nos envuelve.
En primer lugar no es necesariamente obligatorio pensar en que la adopción es asunto de matrimonios (o casados) ya que un soltero también puede adoptar.
Pero, si de la unión de homosexuales, como pareja, tenemos que hablar nos atenemos a la legislación civil Peruana que define al matrimonio (Artículo 234 del Código Civil) como: “... la unión voluntaria concertada por un varón y una mujer legalmente aptos para ella y formalizada con sujeción a las disposiciones de este código, con el fin de hacer vida común. El marido y la mujer tienen en el hogar autoridad, consideraciones, derechos, deberes y responsabilidades iguales”
Naturalmente que la Constitución Política del Perú en su artículo 5 ya había señalado que: “ La unión estable de un varón y una mujer, libres de impedimento matrimonial, que forman un hogar de hecho, da lugar a una comunidad de bienes sujeta al régimen de la sociedad de gananciales en cuanto sea aplicable “. Esto es, una simple unión en pareja, sin la formalidad de contraer matrimonio civil ante una Municipalidad era suficiente para tener el amparo Constitucional.
Ahora bien, una de las causales tanto de la separación de cuerpos como la de divorcio es (artículo 333.9 del Código Civil) “... La homosexualidad sobreviviente al matrimonio”.
Así, queda claro que en el Perú no es posible, por el momento, el matrimonio o la unión de hecho de homosexuales y en consecuencia tampoco será posible la adopción de menores por parte de estas parejas.
No obstante queda la pregunta en la parte que se refiere a una persona, ya que en el Perú se admite que un soltero o una soltera pueda adoptar un menor de edad.
Aquí, el escollo es el artículo 378. 1 del Código Civil que a la letra dice: “Para la adopción se requiere: que el adoptante goce de solvencia mora"
Si nos atenemos a esta disposición y puesto que damos por sentado y por hecho que quien es homosexual es supuestamenbte "un inmoral", entonces la conclusión sólo tiene que ser una: no puede adoptar un menor quien es homosexual.
Por tanto, la única forma de que proceda la adopción en cualquier caso es y será cuando se modifique el Código Civil aún cuando no lo sea la Constitución ya que si ésta protege los derechos fundamentales de la persona, basada en su dignidad no vemos por dónde ni cómo un homosexual deja de ser persona susceptible de ser protegida por la Constitución y si además ésta goza del derecho inalienable de disponer como le parezca mejor, de su sexualidad de la manera más íntima y personal tampoco observamos que por ello pase a ser indigno.
No es pues fácil subestimar, despreciar, alejar o simplemente discriminar por razón de la opción sexual, a una persona, en realidad a muchas personas.
Incluso, hoy en día, aceptamos como cierto que los homosexuales casi siempre son los mejores cosmetólogos y peinadores, así como diseñadores tanto de ropa como de interiores, sin contar con otras expresiones artísticas relacionadas con la televisión. Francamente, son parte de nuestra sociedad y muchos de ellos respetables intelectuales. Entonces... ¿Porqué deben tener menos derechos que nosotros? . En todo caso, ya el Tribunal Constitucional se ha referido a que se debe respetar la desigualdad.
Pero, finalmente, antes que la felicidad o comodidad de las parejas homosexuales que pretendan adoptar un niño, es preciso señalar que prima lo más conveniente al niño, esto es: “El interés superior del niño” y ¿Qué hay sobre este respecto?.
Evidentemente, no puede negarse que existen riesgos que corren los niños adoptados por parejas homosexuales: trastornos en la identidad sexual, mayor incidencia de comportamientos homosexuales al llegar a la adolescencia –hasta siete veces más que los niños que viven con sus padres biológicos en familias intactas- una tendencia significativamente mayor a la confusión y promiscuidad sexual, trastornos de conducta, depresión, comportamientos agresivos, ansiedad, hiperactividad e insomnio. (2).
Igualmente, el niño tiene derecho a adquirir, fundar y establecer, de forma adecuada, algo tan relevante e irrenunciable como su propia identidad sexual. Este derecho resulta impedido o gravemente amenazado cuando se le expone a sólo modelos comportamentales familiares –como el homosexual- en los que precisamente está en crisis esta misma identidad.
El niño que sólo convive con homosexuales no tiene experiencia, ni aprende, ni siente las diferencias de género existentes entre el hombre y la mujer. Por el contrario aprende algo que es falso y no natural: que no hay diferencia de género, que es irrelevante experimentar la atracción para las personas del otro sexo.
Tengamos en cuenta que, el fin de la adopción es la protección del menor desvalido y no la satisfacción de los adultos, que no pueden engendrar descendencia alguna. Se trata de la naturaleza de la familia constituida por el padre y la madre adoptantes, con unas relaciones estables, de manera que se facilite el crecimiento y desarrollo de la persona adoptada.
Hasta aquí, algunas razones profesionales que legitiman un “no” a la adopción por “padres” homosexuales. Pero lo que está aquí en juego no es la aceptación o el rechazo de la homosexualidad, que es una cuestión social que, por su importancia, número y presencia en la sociedad, debe debatirse; sino el hecho de conculcar en los más desvalidos -los niños y niñas adoptadas- su ius, su debitum, lo que le es debido, aquello que les pertenece, lo que les es propio: su derecho a ser educados, convivir y recibir el necesario afecto del padre y de la madre, y aprender también del cariño que sus padres se tienen, de forma que también él o ella se sientan atraídos algún día por personas de distinto sexo.
No obstante cabe la pregunta ¿La familia que conocemos como “normal?” la familia tradicional, la de hombre y mujer? ¿Está cumpliendo su rol? ¿Es que acaso no está en crisis? ¿Basta el hecho de ser varón o mujer para cumplir su rol en la familia?. La respuesta la tenemos cada uno de nosotros, de conformidad con su religión, sus principios morales, sus costumbres, su cultura, sus tradiciones etc. Pero, por encima de todos, se encuentran los Derechos Humanos que tiene todo ser humano por su propia condición y en aras del respeto de su propia dignidad quien pueda respetarlos y proveerlos que los dé y si es el Estado, mejor. Mientras tanto, como tantas opciones que tenemos en la vida, podemos escoger entre tener a miles y miles de niños sin padres o dárselos en adopción a parejas homosexuales que, independientemente de su opción sexual, puedan acudir en ayuda de estos menores dándoles lo mejor de ellos mismos.
Ahora bien, como en toda discusión, existen bandos opuestos y cada quien con sus argumentos y casi siempre basado en estudios. Estos, con todo lo objetivos que puedan ser, tienen una direccionalidad que al ser precisamente orientadas, darán el resultado que se quiere.
Volvamos a la homosexualidad. Hoy en día se prefiere afrontar científicamente la capacidad, forma y contenido de las funciones parentelas y se le ha dado por llamar a estas adopciones, PARENTALIDAD HOMOPARENTAL, esto es, de las parejas constituidas por individuos del mismo sexo. La valoración sociocultural de la homosexualidad se ha modificado de forma muy sensible (3), pues de ser considerada como delito y perversión, pasó a estar integrada como un trastorno mental, y en la actualidad se considera una forma diferenciada y libremente asumida de expresar la elección y la vivencia de sexualidad. Es la opción sexual
Los cambios se van dando en la sociedad en su conjunto. Hoy las nuevas relaciones que se van creando en torno a las parejas, de manera dinámica. Aparece un nuevo concepto y estructura de la familia, cada vez más variado y alejado del modelo único. En el Perú nuestros niños no sólo conforman familias diferentes sinó que a cada una de ellas se les ha dado una denominación distinta. Hay niños que nacieron por un “traspié” de una de las hijas y finalmente tienen como padres, a los abuelos. Hay niños cuyo padre jamás se encargó de ellos, entonces solo tienen madre. O niños que tienen padre pero no tienen madre. Niños en fin, que se crían con sus hermanos porque fueron abandonados por los dos padres. Cada uno de estos niños TIENE FAMILIA pero la conformación no es la misma. Cada quien tiene la que lo cobija. Esa es su familia.
Pero, al margen de niños que tiene una familia, cualquiera que esta sea, hay otros QUE NO TIENEN FAMILIA y si a éstos se les presenta una pareja de homosexuales que quiera hacerse cargo de ellos ¿Por qué no? y ¿Por qué si?
Al respecto hay numerosos estudios sobre niños adoptados por homosexuales: En Francia, en el año 2000 hay una Tesis Doctoral en la Universidad de Burdeos realizada por Stéphane Nadaud. Luego el famoso estudio de Charlotee Patterson en la Universidad de Virginia en 1977; el de Fiona Tasker en el Reino Unido en 1999; las investigaciones de Judith Stacey y Timnothy Biblarz de la Universidad del Sur de California en 2001. Las declaraciones de la Asociación Americana de Psicología del año 1976 y 1998. El documento del grupo Child Welfare League of America de 1998. La Asociación Americana de Pediatría de 2002 y la de la Asociación Americana de Psicoanálisis de Junio de 2002. En españa el Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid y el Departamento de Psicología Evolutiva de la Universidad de Sevilla. ¿Y cuáles son los resultados? : Las conclusiones básicas y coincidentes son: el desarrollo psicosocial de los niños y las niñas adoptadas y criadas en familias homoparentales adquieren niveles cognitivos, de habilidades y competencias sociales, de relación con otros chicos y chicas y con personas adultas, y de identidad sexual que SON TOTALMENTE EQUIPARABLES con los niños y niñas que se educan y desarrollan en familias de corte heterosexual convencional.
Es pues, una cuestión de elección. Todos tenemos derecho a tener una familia. Pero del mismo modo que no tuvimos elección para escoger nuestros padres, si tenemos la posibilidad de escoger lo mejor para nuestros niños. Y entre tener una familia y no tenerla, es mejor tenerla .... aun si ésta estuviese formada por homosexuales.
________________

(1) Principio jurídico que significa : “la adopción debe imitar la naturaleza”
(2) En “Las razones de un “no” a la adopción por homosexuales” de Aquilino Polaino Lorente, Catedrático de Psicopatología de la Universidad Complutense.
(3) Ver en “Homosexualidad, Parentalidad y Adopción” de José Luis Pedreira Massa. Paidopsiquiatra del Hospital Universitario Principe de Asturias de Alcalá de Henares

3 Comentarios:

A la/s 1:06 p. m., Anonymous Desde España con cariño dijo...

Les mando mi más enhorabuena por el trabajo publicado en esta página. Sinceramente creo que es un trabajo bien estudiado y razonado en todas sus versiones. Ojalà logremos entre todos regularizar esta situación poco a poco en todo el mundo por el bien de los niños. Lamento que en casi un año no hayan tenido ningún comentario al respeto. La sociedad debe aún evolucionar mucho. Gracias.

 
A la/s 11:42 a. m., Anonymous Anónimo dijo...

el que escribio la nota, a de ser un homosexual, o de no ser asi le pregunto yo: estarria dispuesto a dar en adopcion a su hijo a una pareja homosexual????????????

 
A la/s 12:05 p. m., Blogger Elizabeth Calderon dijo...

si

 

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