sábado, octubre 08, 2005

¿"IN" Conciencia Social?

"Siempre que veo la tele y veo esos pobres niños hambrientos en todo el mundo, no puedo evitar llorar. Quiero decir, me encantaría ser así ; de flaquita, pero no con todas esas moscas y muerte y esas cosas.."
(Mariah Carey, 1999)

Hoy el orfelinato más conocido de Lima se llenará de autos lujosos y de señoras con abrigos caros. Nuevamente la cancha de futbol, cuidada con tanto esfuerzo, volverá a convertirse en estacionamiento privado a pesar de los gritos desesperados del supervisor de jardines del puericultorio.

Hoy comienza la interesante exposición de diseño CASACOR. Sus organizadores han elegido nuevamente el puericultorio fundado por el dentista arequipeño Don Augusto Pérez Araníbar y Hurtado de Tapia.

Me parece buenísima la idea de que se apoye de alguna manera a estoy niños. En cifras y de lejos puede parecer una grandiosa manera de solventar algunos de los gastos de la Beneficencia en favor de los huérfanos que ahí viven y estudian.

Pero un poco más de cerca la realidad es otra. Hace unas semanas pude ver cómo se relaciona la crême de la sociedad limeña con lo más triste y desamparado del mundo en estos eventos y sentí lo mismo que al leer la cita que transcribo al comienzo del post.

¿Vale la pena armar estos suntuosos espectáculos con música a todo volumen hasta más de las once de la noche mientras los niños duermen? ¿Es válido pasarle por las narices los lujos y las perlas a quien no tiene más que un par de politos que lo abriguen en la humedad de los cuartos que se caen a pedazos? ¿Sirve de algo blanquear las glorietas y las paredes que la prensa va a ver mientras se descascara y oxidan los cuartos de los pequeños?

Vale la pena para quienes van a expiar sus culpas o a sentir mayor el contraste de lo que tienen. Vale la pena para las veinte camionetas 4x4 que vi derrapar a toda velocidad en la cancha de fútbol a pesar de los gritos (casi llanto) del supervisor de los jardines.

¿Qué agrede más? ¿Qué duele más?

Es preferible el púdico silencio a la sonrisa del yuppie que responde: "choche, ¿pero dónde vamos a cuadrar pues?"

Y no escribo sólo por la cancha de futbol ni por la impotencia que compartí con el supervisor mientras reclamaba por el césped. Tampoco escribo por esos señoritos que probaban sus fierros antes de estacionarlos. Ni por sus sonrisas "cool" adornadas con gemelos y zapatos made in Italy.

Escribo porque ellos tienen mucha publicidad. Escribo porque los niños no tienen cómo decirlo ni a quién.

Porque dar ayuda no da derecho a agredir. Y sí, tal vez escribo por ese supervisor y los chicos. Total una cancha de futbol puede ser lo único hermoso que tengan en esta vida.

Litolobo

1 Comentarios:

A la/s 8:25 p. m., Blogger Guille, da maus dijo...

Si hay algo que aprendi en mi accidentada experiencia de trabajo caritativo son dos cosas:

1. Tratar con el pobre y abandonado es dificil
2. Les disgusta que les tengan lastima. El "Ay, pobres!"

Sea como sea, esa bárbara presencia de "GCU" 4X4 les sirve para recaudar fondos que necesitan con urgencia. Si los conoces sabras que preferiran tener el jardín destruido que a quedarse sin recursos o financiación.
Alguna propuesta? Espero que algo más creativo que la mera repartija de juguetes y viveres para fin de año. Ojala que la conciencia social se conjugue con creatividad (social)... que en eso último, el desfile Fashion se lleva hasta ahora las palmas.

 

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