lunes, octubre 10, 2005

Al Consejo Nacional de la Juventud del Perú

Por Johan Guisse Pinedo
Miembro de la CEDDH - Perú

Haciendo uso de mi derecho a la libertad de opinión y expresión como ciudadano peruano, de acuerdo a la Constitución Política del Perú y a los dispositivos legales vigentes, procedo a expresar mi opinión y mi profunda preocupación por los resultados expuestos en materia de juventud por la Institución que nos representa en el Perú: el "CONAJU".
Vierto este razonamiento analizando el Informe de Gestión Institucional del CONAJU (2004), publicado en su página web. Haciendo un análisis lógico de la realidad, se aprecia que la finalidad anhelada por la actual Directiva del CNJ, de lograr la "Consolidación de un Sistema Nacional de Juventud, articulador de políticas y actores sociales en ámbitos local, regional y nacional", se convierte, a corto plazo, en un hecho imposible. Ello porque de los logros expresados por esta Institución (como: movilización de voluntades, procesos electorales, eventos especiales, escuchando a los jóvenes, etc.) no se logran identificar, impactar e incluir de manera eficaz, a la mayoría de los jóvenes peruanos a la participación activa.
Puede que, como organización administrativa, se encuentre bien estructurada, pues se ve el esfuerzo técnico de un equipo especializado, enfocado a lograr la calidad en la gestión; pero no logra, a pesar de ello, identificarse aún con el joven de pie (tarea principal de una verdadera gerencia social), aquel joven que, en el diario transcurrir de sus días, busca sobrevivir en medio de una sociedad indiferente, inmersa en un relativismo feroz.
Al expresar esta preocupación, quisiera concretarme en 3 puntos claves que permiten identificar los problemas, pues al establecerlos, podemos proponer también las medidas correctivas que hagan posible lograr el tan ansiado papel de los jóvenes como actores de una sociedad. Estos puntos son:
1. Actualmente no contamos con un Sistema Juvenil adecuado por la ausencia de un marco legal que garantice las principales facultades de la juventud peruana, reconociendo al joven como sujeto de derechos.
2. Las barreras existentes, a nivel organizacional en el CNJ, al no otorgar prerrogativas directas en la toma de decisiones a los jóvenes participantes, contando para ello con la propia ley que suele, muchas veces, operar como barrera para la juventud.
3. Que, el espíritu de contar con un Sistema Juvenil Nacional y gestionar políticas públicas en bien de este sector, no es concretarse sólo en realizar programas y ejecutar proyectos, que en la evaluación de los mismos pueden resultar viables; si no que el propio sistema no debe perder el sentido constructor eficiente de derechos y colaborador efectivo hacia el empoderamiento de los jóvenes en los espacios políticos, sociales y económicos para ser los verdaderos actores en los cambios estructurales en bien de una sociedad.
Todos estos son puntos controvertidos, que al ser solucionados podrían llevar a un camino viable el espíritu de la norma y los principios (aquellos como el Asociacionismo y Participación), y de esta forma no queden tan sólo como escritos poéticos, sino que se ejerciten de manera válida
Pretendo que este artículo sea una voz critica, para contribuir a la formación de una generación solidaria y disciplinada. La preocupación principal no debe ser el ocupar una dirección o un puesto, la verdadera preocupación debe ser por la juventud, al ser el sector mayoritario y a la vez el más utilizado para conveniencias de distinta índole, tal como lo demuestra la historia peruana y latinoamericana.
Por todo ello, y con el debido respeto, invoco a la vocación juvenil de los representantes del CONAJU, para que sean los artífices de cambiar la historia, reestructurando el Sistema Nacional de Juventud en el Perú y, a nivel latinoamericano, exhorto a los países hermanos que otorguen campos de acción más acorde a los jóvenes, dejándolos ser, a ellos mismos, los artífices directos en la toma de decisiones, ya que la inquietud juvenil es la de realizar cambios a través de sus propuestas, las que a su vez puedan generar el camino al tan ansiado desarrollo.

5 Comentarios:

A la/s 3:48 p. m., Blogger Daniel Salas dijo...

Me gustaría entender por qué es relevante en este aspecto el concepto mismo de "juventud". Es decir, qué clase de categoría social es. La idea misma parece suponer que los jóvenes (sea cual sea la definición) comparten intereses y objetivos comunes; sin embargo, me resulta difícil entender que éste sea el caso. Si no es así, la "juventud" sería más bien una categoría generacional. Mi problema con ello es la relevancia del concepto ya que la "juventud" se construye de maneras tan diversas que es difícil (y reductivo) homogeneizarlas. Por ejemplo, me llama la atención esta declaración:
"Actualmente no contamos con un Sistema Juvenil adecuado por la ausencia de un marco legal que garantice las principales facultades a la juventud peruana, que reconozca al joven como sujeto de derechos."
Hasta donde entiendo, el joven es un ser humano y, en consecuencia, el joven se halla protegido por los mismos derechos que cualquier persona en el Perú. La pregunta es ¿por qué es necesario más que eso?

 
A la/s 6:55 p. m., Blogger Guille, da maus dijo...

Concuerdo con que el CONAJU no ha cumplido ni con sus propias metas, pero más que eso pienso que su objetivo de "Consolidar un Sistema Nacional de Juventud, articulador de políticas y actores sociales en ámbitos local, regional y nacional" era muy irreal y, de hecho, innecesario.
Si nuestra aspiración es que se forje una verdadera Democracia con instituciones sólidas y un pleno estado de Derecho, cosas como ese "sistema nacional de juventud" salen sobrando.
Por otra parte... mucho engreimiento hacia "la juventud", eh? Se ven marginados, rechazados, incomprendidos, etc... que más? Hay implicita una "oposición" hacia "los mayores" o "los adultos", cuya legitimidad esta fundándose en criterios falaces como el que todo lo nuevo ("lo joven") es mejor que lo viejo (o lo tradicional).
La verdad, en buena hora que ese CONAJU este yendo al fracaso. Y mas bien que los residuos útiles (los que quieran seguir trabajando) encuentren una fórmula para limpiar y fortalecer nuestras incipientes estructuras democráticas.

 
A la/s 1:09 a. m., Blogger Dimitri Senmache dijo...

Estoy de acuerdo con Guille en que el hecho meramente cronológico de ser jóven no es en sí mismo un valor ni tampoco un demérito. Los jóvenes no deben mendigar cupos ni espacios de participación. Deben de ser lo suficientemente capaces para alcanzarlos. Sin estar necesariamente de acuerdo con las visiones e ideas de Mariategui y Haya, debemos de aprender de ellos, que no utilizaron su juventud como herramienta ni llave de acceso a la política, sino que fueron su intelecto y su capacidad política las que los pusieron al frente de toda una generación.

 
A la/s 8:04 p. m., Anonymous Anónimo dijo...

Carmen : bueno soy soy una jov en pues recien tengo 16 años y pues los jovenes de ahora no somos escuchados no participamos nos deberia n dar la op ortunida de ser escuchados nosotros apartir de los 12 años ya sabemos lo problemas que uno vive tenemos nuestra propia opinion la cual debe ser escuchada tenemos el CONAJU la cual muchos de los jovenes como yo no conocemos no existen eventos o debates para poder expresar nuestra opinion nos coactan no nos dan esa o opor tun idad de ser escuchados y nos deben dar la oportunidad de expresar nuestras ideas bueno a mi me gustaria conversar con una persona que le interese entablar una conversacion deacuerdo a la juventud para poder tratar este tema ps si desean mi correo es: naismith_estrella@hotmail.com la cual este tema para mi es muy interesante ya ke yo soy joven ! okis =) chau!

 
A la/s 8:55 p. m., Blogger Dimitri Senmache dijo...

Estimada Carmen

Coincidimos con tu preocupaciòn.
Hoy en dìa tanto los partidos como los movimientos politicos han dejado de ser espacios de discusión programática para convertirse en sólo medios para lograr una curul, la presidencia o una alcaldía. Si bien, participar del Estado mediante cargos públicos no es malo, lo malo es que hoy pareciera que para los partidos es lo ùnico que importa.
Y para colmo, la imagen que ellos tienen del joven es la de un grupo de personas que no tienen ideas ni propuestas y que sòlo estàn ahì para corear sus nombres, cargar sus pancartas y tomarse las fotos sonrientes junto al candidato que "representa" a los jòvenes.
Participar en polìtica y en las decisiones de nuestro paìs es lo que muchos queremos, pero no permitiremos que se nos utilice. Para ello, debemos estar organizados, prepararnos siempre y hacer valer nuestros derechos, nuestras ideas y nuestras propuestas.
Aqui te adjunto algunos artìculos que nos sirven para definir lo que buscamos y lo que esperamos ver en la polìtica. Y si lo deseas, podemos ver uno de estos dìas para reunirnos y conversar màs sobre los jòvenes y la polìtica.

Abrazos,


Dimitri N. Senmache Artola
Presidente de la CEDDH - Perú, Asociación Civil
www.democracia.org.pe
dsenmache@yahoo.es

 

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