domingo, setiembre 11, 2005

¿"Pan y circo" o sólo "circo"?

El “clamor popular”, tan hábilmente tomado como un gran caballito de batalla por quienes poco o nada han hecho por el país, me hace recordar aquella respuesta que diera el gran escritor Jorge Luis Borges, cuando un periodista le preguntara: “¿cree usted en la democracia?”, y él, con una sonrisa sarcástica contestara: “realmente no, porque en una elección entre Jesús y Barrabás, siempre gana Barrabás”.

Hoy, en el contexto de un año preelectoral, con un Congreso sin credibilidad ni confianza, por supuesto que ganado a pulso por la incompetencia , el abuso y la corrupción de una gran mayoría de sus integrantes, hoy dichos personajes, autodenominados “representantes”, no encuentran una mejor forma de “lavarse el rostro” (el cual realmente está con mucha mugre), que apoyar propuestas tan incoherentes y descabelladas como el de aplicar la PENA DE MUERTE a los violadores de niños.

Para empezar, es necesario advertir que el estar en contra de la incoherente propuesta de retomar la pena de muerte para los pederastas no significa en absoluto que no condenemos drásticamente este delito. Es más, hoy por hoy, el Código Penal ya indica que para el delito de violación sexual a un menor de edad el juez puede llegar a aplicar la pena de CADENA PERPÉTUA.

Sin embargo, los mal llamados “padres de la patria” no encuentran mejor propuesta que PENA DE MUERTE para los violadores. Aquí ocurre lo mismo que en el tema de seguridad ciudadana, en el que la Comisión de Justicia del Congreso ha aprobado la disminución del monto para la falta. Una vez más se le hace creer a la Nación que sus representantes están dispuestos a poner orden y disciplina. Pero no se le indica ni se le informa que ya en el actual Código Penal existen una serie de agravantes que hacen que un supuesto hurto simple (por ejemplo el de un lápiz) pueda convertirse en un robo agravado, penado con hasta veinticinco años de pena privativa de libertad, dependiendo de si son dos o más los que con violencia se apoderan de dicho lápiz. Pero por supuesto que ahora aparece el Congreso como el gran preocupado por la Seguridad Ciudadana, con propuestas de aumentar las penas y disminuir los montos que convierten una falta en un delito. ¡Qué gran mentira! Las leyes ya son drásticas, el país ya tiene las normas que pueden hacer frente con éxito a la delincuencia. El problema radica verdaderamente en el Estado, y ahora la incompetencia e ineficacia de los operadores del sistema penal (Policía Nacional, Jueces y Fiscales y el INPE) quieren subsanarla con medidas efectistas, supuestamente drásticas y que, para mayor beneficio de los faltos de capacidad política, incapaces de articular propuestas viables, prioritarias y necesarias, cuenta con el apoyo popular.

Hablar entonces de retomar figuras como la Pena de Muerte y de hacer más drásticas las leyes que buscan la Seguridad Ciudadana, no es sino hablar del clamor de los auspiciadores de tales normas, quienes, si oímos atentamente, en realidad nos dicen : “en estas elecciones, voten nuevamente por mi, aún cuando haya demostrado incompetencia, pues hago lo que el pueblo hoy me pide; claro que sólo lo hago cuando me conviene”. Lo más preocupante de todo ello es escuchar a ciertos “legisladores” decir: “... denunciemos a la Corte Interamericana de Derechos Humanos si es necesario ...”. Lo que deberíamos preguntarnos todos es si el interés en denunciar a la Corte obedece sólo a este tema o existen realmente temores ocultos, como el de que no se investiguen los delitos de lesa humanidad que habrían cometido sus “jefes” en gobiernos anteriores.

En fin, como podemos apreciar, estamos asistiendo a una nueva función circense, por supuesto que poco entretenida, de quienes nunca demostraron seriedad ni prudencia en el gobierno, quienes lejos de preocuparse por generar desarrollo sostenible, no encuentran mejor forma que el imitar al ya fallecido animador Augusto Ferrando, actuando bajo el lema de: “eso es lo que le gusta a la gente; un comercial ... y regreso”.


Dimitri N. Senmache Artola
Presidente de la CEDDH – Perú
dsenmache@democracia.org.pe

1 Comentarios:

A la/s 2:41 p. m., Blogger Carlos Tengan dijo...

Concuerdo contigo. Lo preocupante es la manipulación al momento de elaborar las encuestas (dependiendo de cómo preguntan es que se darán las respuestas), viste las que publican hoy en El comercio? 43% a favor de la pena de muerte y 89% de sensación de inseguridad ciudadana... Pero si a esos ochentaitantos le preguntan hace cuánto que conoce directamente de un robo, pues el número bajaría radicalmente, sin negar que hay mucho por hacer en ese y otros temas, pero que nunca se solucionarán con leyes y más leyes que no se cumplen y que sólo sirven para figuretear. No sólo se trata de "eso es lo que le gusta a la gente" (como bien apuntas, Dimitri, ese Ferrandismo letal) sino también el "yo lo descubrí". Buena nota y ojalá se pueda promover discusiones que eso es lo que falta más que leyes apresuradas...

 

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